martes, 01 de abril de 2008

¿Se puede ser gorila y cristiano?

Leonardo Belderrain (*)
 
¿Existe una espiritualidad peronista? 

¿Se puede ser gorila y cristiano?

¿Quienes trabajan por placer pueden comprender el sufrimiento de los pobres?

 

Creo que si se lo pueden imaginar creo que los que no comprenden nada son los que no trabajan. En este lugar no pongo a personas implicadas en el trabajo de la protesta social si bien es un trabajo que corre el riesgo de retroalimentar la victima  también es un trabajo que hace al bien común y a la construcción del reino que trajo Jesús

 

Soy de esa población que le da placer hacer mi trabajo y que muchas veces y hice cosas tediosas para salir del paso o pagar algunas deuda. Pero convengamos que en la vida vivir de nuestro talento demanda confianza y cierto crecimiento espiritual, que nunca conviene creerselo demasiado. Son muy pocos los que dan de comer a sus hijos de un servicio-trabajo que los haga sentir que son cocreadores con Dios.

 

Contaba. Claudio Cruces. "Un hombre que vivía cerca de la "Sociedad Rural Argentina", durmió con el aire acondicionado porque fue una noche de mucho calor. Se levantó a las 6 de la mañana, porque es un hombre de campo aunque hace casi un año que no visita su estancia. Su sirvienta le sirvió un suculento desayuno que él ni agradeció. Luego, leyó La Nación, el Buenos Aires Herald, la revista El Federal y a todo esto se le hicieron las 11 de la mañana. Se sacó su bata, se puso el disfraz de gaucho (ese vago que sus antepasados persiguieron y él ahora reivindica porque hoy no es más que una metáfora de la antigüedad campera) y salió para el restaurante de la esquina.

 

Allí, como buen hombre de campo, pidió una ginebra que pagó en dólares, habló con algún que otro colega campesino de su ganado, del precio de la soja, de los impuestos elevados y de la peonada que "hay que tener cortita y no pagarle demasiado para que no se crean igual que uno, che!!!"

 

El puestero de su estancia también se levantó ese día a las 6 de la mañana sin poder dormir muy bien por el calor y los mosquitos, tomó unos mates amargos y salió a recorrer el campo, trabajo que hace todos los días con calores de 39 grados en verano, fríos bajo cero en invierno, lluvias, temporales, gripes y otras yerbas.

 

A veces piensa por qué las vacas son del patrón si el que las crió fue él, por qué la ganancia de la soja le pertenece al que no la sembró ni la cosechó. En fin, esos pensamientos que hacen que el patrón los tenga cortitos para que no se crean igual que uno, che!!!".

 

Ese domingo el patrón va a ir a misa, el cura va a leer al apóstol Pablo: "El que no quiere trabajar que tampoco coma", y se va a referir a los cartoneros, a los villeros y los que cobran el plan Trabajar. Todos vagos. Ninguno quiere trabajar. Entonces ¡Que no coman!

El pobre que no quiera trabajar que no coma?. No se refiere al que es pobre, sino a cualquiera que pretenda vivir sin trabajar.

 

En otras palabras, lo que la Biblia dice es un principio de justicia elemental: cada persona es dueña de lo que da y recibe sobretodo en su trabajo. No corresponde al que no quiere trabajar disfrutar del fruto del trabajo de otro.

 

Nadie debe trabajar para que otro me explote.

Nadie debe trabajar para el vicio de otro.

También el que no quiere trabajar no entra en la lógica del dar y recibir (en oriente disfrute propio del dharma) y complica su disfrute (Karma). Ya el Génesis 3:19 nos dice que "con el sudor de tu frente te procuraras el pan".

 

Algunas teologias encuadraron estos versículos dentro de un contexto de maldiciones que Dios procuraba los desobedientes. Se sustentan en un dios para mi primitivo que premia a los buenos y castiga a los  malos. Comer con el sudor de la frente de otro..no es viveza sino mayor alienación. De nuestros capitalismos enseño Marx sale la materia prima ennoblecida y la mano de obra envilecida. Para otras teologías lo tedioso del trabajo deviene del crecimiento espiritual que conlleva: dar con la misión de nuestra alma y con lo que nos hace fluir.  Solo aquella sensación nos puede hacer sentir que estamos en lo nuestro.

 

Deuteronomio capítulos 23 y 24 da leyes humanitarias que contemplan a los trabajadores, a los pobres y débiles:

Si un esclavo escapaba y se escondía en mi casa yo debía entregarlo. Mi deber era darle asilo, casa y no oprimirlo (23:15,16)

Está prohibido cobrar intereses por prestamos de dinero dado al "hermano" necesitado (v.19)

""Cuando estés en la viña de tu prójimo podrás comer si tenés hambre, pero no llevarte" (v. 24) (esto cambia profundamente la idea de robo e incluso de propiedad privada).

 

Hay leyes que favorecen a la mujer con el divorcio y nuevo casamiento (24:1,2), que protegen a los recién casados prohibiéndole ir a la guerra (v.5), leyes que protegen a los trabajadores y sus sueldos (14,15), que protegen el derecho del extranjero, el huérfano y la viuda (17)

 

La justicia bíblica es una justicia concreta construida desde los que menos tienen. La justicia de Dios no tiene los ojos vendados, es una justicia que mira para abajo y opta por los de abajo, "no para excluir, sino para negar la exclusión" (1)

 

Isaías 65:17 al 25 habla del Reino de Dios en términos de "Nuevo cielo y Nueva tierra" (es interesante que el nuevo sistema no sólo cambiará las relaciones entre los hombres - nueva tierra -, sino también nuestro concepto de Dios -nuevo cielo-). En aquellos nuevos cielos y nueva tierra nos dice que nadie edificará casa para que otro habite en ella ni plantará para que otro coma y todos disfrutarán del fruto de su trabajo (v. 22) Para Cruces Pablo escribe las palabras precedentes desde esta conciencia bíblica.

 

También el libro de Salmos dice poéticamente que cuando comieres el fruto de tu trabajo bienaventurado serás y te irá bien.

 

 El que no quiere trabajar, que tampoco coma (2 Tesalonisenses 3:10)

 

"O "que nadie coma el pan del otro"...

 

En fin, la justicia del Reino es motivadora para todo movimiento que se precie en llamarse justicialista como señala el biblista que cito.

 

"Es una justicia diferente de la que conocemos, no es una justicia que favorece a unos pocos, no es la justicia que llenó las cárceles de pobres y dejó a los ladrones sueltos, es una justicia con una fuerte opción de clase que niega la exclusión de los desposeídos y los hace partícipes en la construcción de una nueva sociedad sin excluidos a la que llamamos "Reino de Dios" .

 

Se concluye que se puede ser cristiano y "gorila" los hubo y los habrá lo que no se puede es estar enamorado de Jesús y de su proyecto de vida sin amar la justicia sin sentir repugnancia por la iniquidad sin dar y recibir hasta que duela hasta cuando hasta el día que Dios sea en todos y en todos. Ojala que en el final de la marcha de la resistencia no sea un claudicar en la sed de justicia de los que protestábamos y si que implique un estado realmente subsidiario y como en Bolivia que se deba primero a su deuda interna.


(*) Sacerdote bioeticista, capilla Santa Elena Parque Pereyra Iraola - Argentina


http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=20830



Tags: gorila, cristiano

Comentarios

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Autor: Invitado
Fecha: miércoles, 14 de mayo de 2008
Hora: 23:47

los artículos de cruces siempre son de inspiración por su sencillez y profundidad
Autor: Invitado
Fecha: viernes, 16 de mayo de 2008
Hora: 22:18

Felicitaciones por el blog.
NO AL PARO DE LOS GORILAS DEL CAMPO!!!
Autor: Invitado
Fecha: viernes, 30 de mayo de 2008
Hora: 5:33

Por que usan mi género para identificarlo con personas malas. Me siento muy mal al respecto.
Por Barbú.

el primer gorila escritor.

http://www.laguaridadebarbu.com.ar/