Grupo López Jordán

sábado, 17 de marzo de 2007

Democracia Socialista del Siglo XXI

Recrudecen los ataques ideológicos y políticos de la canalla nacional e internacional contra la democracia socialista del siglo XXI en Venezuela, acusan al proceso bolivariano de ser una dictadura y los críticos más exquisitos dicen que se trata de una dictadura democrática; de esta manera calumnian a la nueva democracia socialista, que por primera vez en nuestra patria es no sólo una democracia para los sectores patrióticos sino también para quienes lo adversan.

La democracia socialista del siglo XXI se transforma de manera pacífica mediante la batalla de las ideas, fuente única para el esclarecimiento de la verdad avalada por la práctica. Esta democracia participativa, protagónica y humanista se materializa en los consejos comunales, en el poder popular, que es contrario al poder hegemónico, al poder dictatorial.

El Estado burgués, según la teoría científica de Marx, Federico Engels y V.I. Lenin, es el encargado de garantizarles a la burguesía y al imperialismo norteamericano, la explotación de los trabajadores y de los pueblos, que le permite crear unos polos de riquezas y otros de miseria.

Este dominio puede ser violento cuando los trabajadores y los pueblos luchan por sus reivindicaciones, y pacífico cuando los trabajadores y los pueblos comparten la ideología de los explotadores y son sumisos. Por esto la democracia de la IV República tiene este doble carácter: dictadura violenta y dictadura pacífica.

La democracia participativa, protagónica y su desarrollo está prevista también en la Teoría de Estado de Carlos Marx, porque en este caso el Estado revolucionario, el poder popular de los consejos comunales tiene como finalidad liquidar la explotación del hombre por el hombre e instaurar el socialismo; por ello el Estado socialista es la expresión de los intereses de todos los pueblos, de todos los patriotas, es portador de todo lo que beneficie a la humanidad; por esto no se puede hablar de dictadura democrática y es una calumnia contra el proceso venezolano. Por esta razón, este socialismo humanista avanza por América Latina; ya no es “el fantasma que recorre el mundo” como decía Carlos Marx en 1848; hoy son millones de mujeres y hombres que luchan por la vida, por su liberación, rompiendo las cadenas de la opresión mediante la solidaridad, la ayuda mutua entre las economías complementarias de América Latina y el mundo.

(Hugo Guillén-Diario Vea-Venezuela)

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